Psicoterapia adultos

Psicoterapia adultos

La ansiedad puede manifestarse de distintas formas, no todos la viven igual, y muchas veces puede transformarse en un problema. Si bien la ansiedad es una emoción adaptativa, y tremendamente útil, a veces no nos permite funcionar como quisiéramos. Sabemos que la ansiedad es la emoción que nos mantiene a salvo, nos pone en alerta cuando algo anda mal, nos permite predecir los riesgos de una situación, y anteponernos a posibles peligros.

La ansiedad puede ser muy útil, así como también puede traernos gran sufrimiento, dependiendo de la intensidad con la que se presenta y la forma en que la manejamos.

Si bien todos los trastornos de ansiedad son distintos, comparten algunas características: El pensamiento catastrófico ( pensar en cosas malas que pueden pasar) y las acciones que están orientadas a evitarlo. Esto aparece con distinta intensidad y de distintas formas en cada persona y cada uno lo enfrenta a su manera. Los trastornos de ansiedad tienen un funcionamiento base que se caracteriza por el circuito de predicción – evitación, lo que trae creciente malestar a la persona que lo padece. Este circuito no solo involucra sufrimiento, si no que muchas veces también restringe paulatinamente la libertad de la persona, que debe ir dejando de hacer lo que normalmente haría, o debe incluir en su rutina ciertas conductas que, de no ser por la ansiedad, no realizaría.

Los distintos trastornos presentes en el espectro ansioso: fobias específicas, crisis de pánico, ansiedad generalizada (TAG), trastorno obsesivo compulsivo (TOC), tienen un funcionamiento específico, con una sintomatología muy particular. Es importante que se aborden con un sistema de intervención especializado, ya que requieren de la implementación de técnicas específicas, que permitan a la persona avanzar, crecer y superar sus limitaciones.

Desde nuestra perspectiva, los tratamientos deben ser focalizados en resolver el problema actual que aqueja a la persona, entregándole herramientas prácticas que le permitan enfrentar sus dificultades, lograr cambios concretos, con el objetivo de avanzar en la dirección que desea, pudiendo construir la vida que quiere vivir.